Cuando hablamos de “estilo de vida” nos referimos al conjunto de decisiones que tomamos día a día que impactan a largo plazo en nuestro bienestar. ¿Cómo lo logras? Pues, manteniendo una vida sana en donde realices ejercicios, te alimentes adecuadamente y duermas las horas necesarias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que supone que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad.

Llevar un estilo de vida saludable es más que ir al gimnasio un par de veces a la semana. Existe un sin fin de beneficios que podemos obtener combinando una dieta balanceada con ejercicio constante. Pero ¿Cuáles son los más importantes en esta época en que vivimos?

Nutrición

La nutrición es el proceso en el que nuestro organismo utiliza el alimento para mantenerse en buen funcionamiento. Con frecuencia se utiliza el término alimentación como sinónimo de nutrición, pero ¿sabes la diferencia entre uno y otro? pues aquí te las explicamos, la nutrición es un acto involuntario y la alimentación depende de actos voluntario y conscientes a la hora de ingerir los alimentos.La nutrición es uno de los pilares de la salud. En todas las edades una nutrición adecuada permite reforzar el sistema inmunológico, contraer menos enfermedades y en general, disfrutar de una buena salud.

Teniendo una buena nutrición podrás mantener la mente despierta, mejorarás el estado de ánimo, ayudarás a controlar tu peso, mejorarás la capacidad de respuesta y mantendrás el colesterol y la glucosa a raya.

Ejercicio

Seguramente eres de los que piensas que hacer ejercicio solo sirve para mejorar nuestro aspecto. ¡Pues no! tener hábitos deportivos no sólo nos ayuda a vernos mejor o a bajar de peso, sino que también mejora la calidad de vida, previniendo enfermedades crónicas y protegiendo nuestra salud mental.

Realizar actividad física es una práctica muy beneficiosa para tu salud, a la vez que ayuda al carácter, la disciplina y a la toma de decisiones en tu vida cotidiana. El ejercicio físico, ya sea de corta o larga duración, contribuye a establecer un bienestar mental, mejorando tu autonomía como persona, tu memoria y tu rapidez con las ideas.

Descanso

Dormir es tan importante como comer saludable y hacer ejercicios. Cuando no duermes lo suficiente o tienes mala calidad de sueño, tu cuerpo se estresa y libera Cortisol (hormona del estrés). Sabemos que no hace falta convencerte de lo placentera que es una noche de sueño reparador, pero a veces esas noches dependen de tener buenos hábitos de higiene del sueño, y todo lo que implica cambiar de costumbres nos cuesta siempre un poco más.

Dormir, es esencial para distintos aspectos del funcionamiento del cerebro que incluyen la concentración y la productividad. Todas se ven afectadas negativamente cuando nos vemos privados del sueño. Durmiendo bien mejorarás tu concentración y productividad, reducirás el riesgo de enfermedades del corazón, mejorará tu metabolismo, disminuirás el riesgo de diabetes, depresión y sobrepeso, reforzarás el sistema inmune, mejorarás tu rendimiento deportivo y tus emociones e interacciones sociales.

Paciencia

La gente que posee una paciencia más desarrollada suele saber con mayor precisión, cuándo actuar. Esto se debe a que con la paciencia, se es capaz de pensar más allá de uno mismo, lo que se traduce en que la mayoría de las acciones terminan enfocándose en un bien mayor, más allá de hacer todo a la rápida porque la impaciencia te agobia. La paciencia te ayuda a soportar más inconvenientes y a ser amable en situaciones poco agradables.

Cuando dejamos de lado la prisa y las exigencias propias de nuestro estilo de vida, nuestro mundo se torna más amable y lleno de posibilidades. Es importante entender, que hay un tiempo y un lugar para cada cosa, y que en la medida en que logramos asimilarlo, podemos organizar de una mejor manera nuestro tiempo.

Así que ya sabes convierte estos 4 pilares de la vida sana en parte de tu estilo de vida y te sentirás con mucho más energía en las tareas de tu día a día. Es sólo cuestión de estar dispuesto y de poner voluntad para cumplirlos en la medida que te sea posible. ¡Vamos, motívate y lógralo!