Con la llegada de la primavera se escuchan cada vez más estornudos. Y es que en estos meses, aumentan las consultas por alergias respiratorias, siendo los principales factores desencadenantes la presencia de pólenes de árboles y gramíneas que son diferentes tipos de pasto.

En primavera suben las temperaturas, el sol sale más a menudo, la gente sale a la calle y parece estar más contenta. Sin embargo, esta estación del año no trae consigo únicamente cosas buenas. Para muchos la primavera es sinónimo de alergia al polen.

Pero ¿Qué es la alergia y qué es el polen?

Una alergia es una respuesta inmunológica o defensiva frente a una sustancia que, por norma general, no provoca ningún tipo de reacción en la mayoría de las personas.

El polen, por su parte, es la partícula que emiten las plantas con flor masculinas para fecundar a las femeninas. Durante la polinización, una sola planta produce miles de granos de polen, que no se ven a simple vista, que son los principales responsables de las alergias primaverales.

Las concentraciones de polen en el ambiente dependen en gran medida de las condiciones climatológicas de la región en la que nos encontremos, especialmente de las lluvias que se hayan registrado. Cuanto menos llueva, más intensas serán las alergias, ya que la atmósfera no ha podido limpiarse.

¿Cuáles son los principales síntomas de las alergias primaverales?

Los síntomas asociados a las alergias primaverales son muy variados, ya que afectan a diferentes partes de nuestro cuerpo como los ojos, la nariz, la garganta o los pulmones.

Los principales síntomas de la alergia al polen son los siguientes:

❌ Conjuntivitis
❌ Picor en nariz, garganta y paladar
❌ Congestión nasal y estornudos
❌ Dificultad para respirar, tos y pitidos. Este conjunto de síntomas es conocido como asma polínico.

Factores causales.

🛑 Pólenes de árboles como el arce, fresno, plátano, olmo, ligustro, coníferas entre otros, desde fines de agosto y durante septiembre.
🛑 Polen de gramíneas (diferentes tipos de pastos), desde mediados de octubre a principios de noviembre.
🛑 Esporas de hongos: los hongos de interior de los ambientes como, por ejemplo, manchas de pared, pueden causar síntomas durante todo el año y los de exterior, como la Alternaria, predominan a fin del verano y durante el otoño.
🛑 Ácaros de polvo.

Medidas de prevención.

➡️ Es difícil evitar el polen. En general, los días ventosos son los más problemáticos y hay que recordar que el polen puede producir síntomas a varios kilómetros de distancia.
➡️ Ácaros: ventilar la ropa de cama diariamente, evitar acumular objetos rellenos en los ambientes, quitar las alfombras, muebles tapizados y objetos que acumulen polvo en el dormitorio de los niños.
➡️ Evitar la humedad excesiva en el interior del hogar.
➡️ Evitar el humo del tabaco.
➡️ No auto-medicarse. Siempre debe ser el médico quien determine que tipo de antihistamínico es el adecuado para cada paciente evaluando la edad, el tipo y severidad de la enfermedad, la eficacia y los potenciales riesgos del tratamiento.