El Día Mundial de la Alimentación se celebra el 16 de octubre de cada año. Fue proclamado en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Su finalidad es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

En este 2019 se tiene como lema “Dietas saludables para un mundo sin hambre”. El objetivo es intentar que se lleve a cabo un cambio en el actual sistema de producción de alimentos, siendo uno de los aspectos que permitirán alcanzar la seguridad alimentaria.

A lo largo de las últimas décadas, el patrón alimentario y las dietas han cambiado de una forma drástica, siendo el resultado de la globalización alimentaria, la urbanización y el aumento de los ingresos económicos, se ha pasado de platos tradicionales y estacionales donde predominaban los alimentos vegetales y ricos en fibra, a dietas con alimentos cargados en azúcares, almidones refinados, grasas y sal, se abusa de los alimentos preparados y procesados, de la carne y de otros alimentos de origen animal, etc.

¿Qué debemos comer para una alimentación saludable?

La alimentación saludable implica la incorporación de una amplia variedad de alimentos a la dieta habitual para alcanzar un estado nutricional adecuado a cada una de las fases de la vida.

Además es recomendable seguir estas pautas generales:

✔️ Realizar como mínimo unas 4 o 5 comidas al día con horarios regulares.

✔️ Comer despacio, masticar bien los alimentos y procurar sentarse siempre para comer.

✔️ Utilizar métodos sencillos para cocinar los alimentos (al vapor, hervir, hornear, etc).

✔️ Cocinar con poca grasa y poca sal.

✔️ Mantener un estado de hidratación adecuado, mediante el consumo abundante de agua, infusiones, caldos, etc. (4-6 vasos de agua).

✔️ Practicar diariamente actividad física moderada.

✔️ Moderar el consumo de carnes grasas, embutidos, pastelería, bollería, azúcares y bebidas azucaradas.

✔️ Moderar el consumo de alcohol, evitando las bebidas de alta graduación.

Una dieta saludable es aquella que satisface las necesidades nutricionales y energéticas de cada persona, para mantener un estado óptimo de salud. Por esto, para llevar a cabo una alimentación sana, la dieta debe ser personalizada y ajustarse a los requerimientos propios de cada individuo.